sábado, 25 de mayo de 2013

Euryops pectinatus, Margarita amarilla, Margaritero gris

DSC_0088En esta entrada vamos a tratar de dos variedades de pequeños arbustos de flores amarillas pertenecientes al género Euryops familia Asteraceae, que sólo se diferencian por el color de sus hojas como podemos observar en la imagen. El Euryops pectinatus var. Viridis de hojas verdes y el Euryops pectinatus con hojas grises muy recortadas por lo que su follaje es más elegante y muy decorativo aún sin las flores que por otra parte son exactamente iguales. 

Como suele suceder  con demasiada frecuencia en el mundo de la Botánica, estamos en presencia de otro caso de confusión de nombres ya que esta especie también es conocida por otros nombres, por ejemplo Euryops chrysanthemoides, Chrysanthemum frutescens o Argyranthemum frutescens, lo que queda dicho no para mayor confusión sino con el fin de facilitar su correcta identificación.

Se la llame como se la llame, esta mata de margaritas amarillas de origen sudafricano es muy popular por su facilidad de cultivo y porque florece con profusión pero quizá la variedad Viridis sea más florífera, especialmente si plantamos la variedad “Sunshine” que florece prácticamente todo el año.

Al ser originaria de África, esta margarita necesita un ambiente cálido y soleado para florecer bien y como consecuencia es una gran consumidora de agua, sobre todo en verano. Tenemos que procurar especialmente si la plantamos en maceta, que el cepellón no llegue a secarse del todo, también necesita una fertilización frecuente durante toda su temporada de floración.

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En el área cantábrica de nuestro país, el arbusto vive perfectamente en el exterior durante todo el invierno y a pesar de que algunos libros fijan la temperatura mínima que puede resistir este arbusto en los 5 º centígrados me consta que aguantan varios grados bajo cero sin problemas. En climas fríos no extremos, florecen incluso en invierno y a veces son las únicas flores que podemos encontrar en el jardín durante la estación fría.

Pero si usted vive en un clima extremo, puede recoger la maceta al interior o bien podar la planta y colocarla en un lugar fresco pero protegido y bien iluminado.

Las matas suelen adquirir espontáneamente una forma esférica que puede fomentarse con la poda que es necesario hacer cada año en otoño o a final del invierno.  Con los años las matas pueden volverse leñosa y empezar a tener una apariencia desnuda en la base, en ese momento se pueden podar a fondo a pocos centímetros del suelo procurando dejar algunos retoños verdes. Tardan un poco en recuperarse pero con el tiempo volverán a formar matas densas y redondeadas. Las hojas caídas deben recogerse para evitar infecciones por hongos.

Las Euryops son bastante saludables pero a veces puede atacarles el oídio, sobre todo si no reciben suficiente sol, los pulgones también pueden atacarla y se combaten de la forma habitual.

En una maceta de unos 40 centímetros de diámetro pueden alcanzar más o menos  un metro a lo alto y a lo ancho pero en plena tierra estas margaritas pueden formar grandes matas de 2x2 metros de envergadura.

3 comentarios:

Margó dijo...

Hola Chema!
Muy interesante todo lo que cuentas de esta planta, me quedo con lo de que es muy agradecida y bastante sanota. No sé cual es la variedad que yo tengo, pero florece casi todo el año, sobre todo en invierno,por lo que hay que tenerla muy en cuenta para alegrarnos cuando no hay muchas floracines.
un abrazo

Anónimo dijo...

Un apunte:
Los nombres que comentas como referentes a la misma planta se refieren en realidad a plantas diferentes.
Euryops chrysanthemoides es una especie diferente a Euryops pectinatus, y se diferencia de ella por sus hojas no glaucas.

Argyranthemum frutescens y Chrysanthemum frutescens sí que son dos nombres para la misma planta pero como en todos los seres vivientes, solo uno de ellos puede ser válido, y es el primero de ellos. Es una especie completamente diferente a los Euryops, originaria de las islas Canarias en lugar de Sudáfrica, sus hojas tienen una forma muy diferente y sus lígulas son generalmente blancas en vez de amarillas, salvo en cultivares artificiales que pueden dar margaritas amarillas o rosas.

Chema Yáñez dijo...

Hola. Respecto a este último comentario no digo que no lleve razón su autor. Yo soy un jardinero aficionado no un botánico de profesión y ya resulta suficientemente complicado tratar de desambiguar las denominaciones científicas entre especies que a veces confunden los propios manuales de Botánica y muchas páginas web de profesionales. Cuando además hay varios nombres científicos para una misma planta porque los botánicos han decidido recalificarla y por muy justificado que esté desde el punto de vista científico, eso sólo contribuye a una mayor confusión, lo cual no deja de ser una paradoja si se piensa que la clasificación científica de las especies, surgió, entre otras cosas, para evitar la confusión.
Por otra parte, en jardinería no siempre el último nombre científico adoptado para una especie se conoce bien por la mayoría de aficionados y como nuestra finalidad es sobre todo divulgativa, solemos usar el nombre más conocido sin perjuicio de citar el otro cuando lo conocemos.
En cualquier caso, gracias por la aclaración.
Saludos